11 ene 2017

Consejos

0 comentarios

A la hora de planificar un viaje largo en moto, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la colocación y el transporte del equipaje. En la actualidad, existen en el mercado multitud de accesorios y portaequipajes, por lo que hay que tener en cuenta la cantidad de equipaje y el tipo y modelo de motocicleta a la hora de decantarse por uno de ellos. En cualquier caso, lo importante es colocar bien el equipaje y tener un buen sistema de anclaje.

Sin duda, el tipo y modelo de moto condiciona cuánto equipaje se puede llevar y dónde hay que colocarlo, así como cuál es el sistema más adecuado. Por un lado encontramos las maletas y los cofres, que son los elementos más seguros de cara a llevar el equipaje en un viaje largo. El montaje es más complicado, por el tipo de anclaje con el que se sujetan a la moto, pero su rigidez, su gran capacidad y su impermeabilidad frente a los diferentes factores meteorológicos hacen que sean una de las mejores elecciones de cara a un viaje.

Las alforjas, que van enganchadas al subchasis de la moto y reguladas a través de unas correas que se adaptan, son otra opción. Por su polivalencia y por tener un precio más asequible que las maletas, son una de las soluciones más demandadas por motoristas para trayectos largos. Hay que evitar que se muevan lo más mínimo.
Otra alternativa son las bolsas de depósito, colocadas como su nombre indica encima del depósito, y que, aunque tienen algo menos de capacidad, son elementos muy útiles para transportar el equipaje de mano. Por lo que se refiere a la colocación, e independientemente de cuáles sean las soluciones elegidas (bolso cubredepósito, bolso en el portaequipajes, top-case, maletas laterales flexibles o rígidas...) los bultos se deben colocar lo más cerca posible del centro de gravedad. Así, se evitarán los vuelcos.

Los objetos pesados se deben ubicar preferentemente en el bolso cubredepósito, y respetar tanto como sea posible el equilibrio de masas entre las maletas laterales a izquierda y derecha.

Por el contrario, hay acciones que siempre han de evitarse. Es el caso de amarrar un saco (de tipo macuto) con tensores o correas. Si una de estas correas se suelta, lo más normal es que se meta en la rueda trasera. Y en el caso de las alforjas, es importante comprobar regularmente la tensión de las correas y de las cintas velcro que, debido a los baches, a las vibraciones y a la presión del viento, pueden aflojarse. El bolso cubredepósito no plantea problemas cuando está sujeto a los anclajes de la funda.


CUÉNTANOS QUE OPINAS

Su dirección de correo electrónico no será publicada.