18 ago 2017

Consejos

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Como siempre hemos dicho, los cascos de moto, son uno de los principales elementos de seguridad que debemos cuidar y llevar siempre en el mejor estado posible. No olvidemos que nuestra integridad física está en juego y que no debemos escatimar demasiado en este tipo de recursos de los que depende nuestra salud.

En el mercado hay cascos baratos de moto, muchos de ellos de calidad, aunque siempre que tengamos medios económicos es mejor gastarlo en seguridad que en otros accesorios de moto que pueden ser más prescindibles. Eso ya depende de cada persona y las decisiones que considere tomar en cada momento. Muchas veces vemos a moteros con cascos bastante viejos y con un aspecto poco recomendable, y no nos referimos al diseño, que también es cierto que hay cascos con aspecto horrible, sino más bien a un aspecto descuidado, desgastado por el uso y quizá con sus propiedades alteradas.

¿Es cierto que los cascos tienen fecha de caducidad?
Pues sí, es cierto, y debemos estar muy atentos si queremos que nuestro casco cumpla su cometido en cualquier circunstancia de la conducción. Normalmente, los cascos de moto habria que cambiarlos cada cinco años, según el uso que se le dé, algunos fabricantes incluso amplían ese periodo de tiempo a siete años. Pero, para tener claro cuál es el deterioro de un casco con el tiempo, primero vamos a repasar las partes fundamentales de este elemento de seguridad. Las tres partes más importantes del casco son la calota, el relleno y el acolchado interno. La calota es la parte dura del casco, la parte exterior, la que recibirá el impacto en caso de caída o accidente.
El relleno es la capa de corcho blanco que hace de amortiguador entre la cabeza y la calota, esta parte es la que realmente protege nuestra cabeza. Y por último, el acolchado interior es la parte que está en contacto con la piel y el pelo y que hace más cómodo el uso del casco. La calota está fabricada con resina termoplástica o distintos materiales como la fibra de vidrio, aramida, carbono o diversas combinaciones de estas.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que si se nos cae el casco con la suficiente fuerza, la calota podría agrietarse y el casco perdería todas sus propiedades de protección. Sin embargo, si no ocurre esto puede durar muchos años, más incluso de los siete que hemos citado antes. Actualmente, la mayoría de los cascos de moto disponen de un acolchado interior desmontable y lavable para mayor confort del usuario.

El sudor, la grasa del pelo o de la piel, pueden originar un mal olor a la hora de llevar el casco y propiciar una conduccion incomoda. No olvidemos que no hace tanto, los cascos tenían el acolchado fijo y no podíamos lavarlo. Por último, el relleno está fabricado con poliestireno expandido y gracias a este material, que es biodegradable, cuando se recibe un impacto, la energía del golpe se disipa a través de él y así protege nuestra cabeza. El poliestireno es el componente más importante del casco y el que de verdad determina la vida útil del mismo.

El ambiente donde se encuentre el poliestireno es muy importante para saber lo que durará, ya que si se aísla del exterior entre paredes de ladrillo podría permanecer 50 años o más inalterado, pero si está expuesto a la intemperie, todas sus cualidades se deterioran en pocos meses. Podemos hacer la prueba con algún casco viejo que tengamos, o que veamos tirado. Si ponemos el poliestireno al sol comprobaremos que termina carcomido y por tanto dejará de ser efectivo. Por tanto como, en condiciones normales, siempre montaremos en moto a la intemperie, está claro que el casco se irá deteriorando poco a poco y que los años que nos aconseja el fabricante que tenemos para cambiar de casco es imprescindible cumplirlo a rajatabla y siempre contando desde la fecha de fabricación, no de la fecha de adquisición.

Por si no lo sabíais, en los cascos de moto que compramos nuevos debe haber una etiqueta con la fecha de fabricación, por tanto contaremos siete años como máximo para el cambio de casco, o si ha habido algún golpe o caída y el casco ha resultado dañado, mejor no seguir circulando con él porque nuestra seguridad puede estar en peligro. Aparte de tener en cuenta el tema de las fechas, es imprescindible circular con cascos de moto homologados y que cumplan con la legislación vigente.

Es absurdo ahorrarse unos euros con cascos baratos de moto si después no están homologados y nos arriesgamos, no sólo a ser sancionados, sino también a estar desprotegidos en caso de accidente. 


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