Manuel Administrador

Registrado: 17 Sep 2007 Mensajes: 237 Ubicación: Puertollano
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Publicado: Mie Jul 21, 2010 7:57 pm Título del mensaje: LA MOTO Y LA CIUDAD: Anticipación en ciudad |
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Uno de los factores más importantes a tener en cuenta cuando vamos a circular con nuestras motos por la ciudad es la anticipación y de cómo podemos comprender e interpretar el comportamiento de los demás usuarios de la vía y de los peatones, además de las consecuencias y probabilidades de riesgo.
No es fácil exponer al motorista a situaciones en las que pueda anticipar el comportamiento de otros usuarios y los riesgos potenciales de las situaciones de tráfico, por lo que este apartado es más teórico que práctico, aunque podemos buscar recorridos en los que la propia vía, el volumen y tipo de tráfico y la relación con los peatones nos permita comprender el contexto que nos rodea.
Anticipar el comportamiento y las situaciones es clave para conducir con seguridad nuestra moto y sólo se puede desarrollar pensando más allá de la situación inmediata y entendiéndola desde el punto de vista de los demás usuarios.
Además, hay que ser conscientes de que es muy difícil que se dé una situación crítica por casualidad y siempre hay varios indicios o una combinación de circunstancias que pueden alertar al motorista de que hay que prestar especial atención y adaptar el comportamiento a esos instantes. Porque un niño no salga detrás de un balón una vez, no quiere decir que otro niño no lo vaya a hacer en otra ocasión.
Ser consciente de que puede pasar algo es la condición previa para superarlo de manera segura cuando pasa.
Tras pasar por un lugar o situación, es importante saber cómo se ha interpretado la situación de riesgo potencial y qué posible evolución podría haber tenido.
Algunos ejemplos de estas situaciones podrían ser cuando circulamos detrás de un autobús, cuando es importante mantener la distancia y la posición respecto a él y entonces no bastará poder frenar con seguridad, sino que deberemos ver más allá del autobús para identificar, por ejemplo, una parada, un paso de peatones o un semáforo.
No sólo deberemos controlas las señales obvias, como intermitentes o luces de freno, sino también las pistas sobre posibles maniobras, como por ejemplo si se ve a un pasajero que se levanta de su asiento, lo que puede ser un indicio de que el autobús va a detenerse. Otro ejemplo podría ser cuando un autobús está parado y el motorista lo quiere adelantar; evidentemente, deberá vigilar sus intermitentes y la rueda delantera, que puede moverse antes de que el conductor lo indique o arranque.
Cuando esté cerca de autobuses que están o se aproximan a una parada, deberemos estar atentos porque puede haber peatones que quieran tomar el autobús y con las prisas no presten atención, y segundo, porque puede ser que uno o más quieran cruzar la vía y no les veamos hasta que aparezcan por delante del autobús.
En esas circunstancias se debe ir con especial cuidado con la velocidad y se ajustará la posición, sobre todo cuando hay un colegio en los alrededores cuando habrá que seguir de cerca a los niños porque pueden hacer cosas imprevisibles, prestando especial atención a los niños pequeños, sobre todo a madres con un niño caminando y un bebé en el cochecito.
Las intersecciones que deben cruzar los niños camino del colegio no suelen estar controladas y el niño que llega tarde o tiene prisa por llegar a casa para ver su programa preferido a menudo olvidará los peligros que supone cruzar una vía, como tampoco cuando juegan en un parque o en otro lugar, pero requieren nuestra especial atención.
Es importante ser conscientes de que un balón en la vía estará seguido probablemente de un niño que intenta recuperarlo.
Aunque exista una relación entre densidad del tráfico y velocidad, y la velocidad suele ser menor cuanto más denso es el tráfico, tenemos que saber que, a menudo, puede resultar que los conductores de otros vehículos estén dispuestos a asumir riesgos y no cumplan las normas de tráfico por lo que tendremos que aumentar la atención y adaptar nuestro comportamiento.
Es probable que el conductor de un coche que esté esperando durante un rato a acceder a un carril donde el tráfico es más fluido intente forzar su entrada, especialmente cuando se aproxima una motocicleta, que considera que no ocupa toda su parte de vía.
En esas circunstancias lo mejor es reducir la velocidad e indicar al conductor del coche que puede ponerse delante de la moto y así no sólo se evita una posible situación de riesgo sino que hará que el conductor devuelva esta atención a otros motoristas.
Deberemos tener especial cuidado al entrar en cualquier cruce, sobre todo si hay semáforos que obliguen al conductor de un vehículo o al peatón a esperar hasta que cambien, pero desafortunadamente no siempre están dispuestos a esperar, especialmente si se acaba de poner en rojo y eso puede ser un problema para una moto porque tiene mayor salida y tenemos que ser conscientes de ello.
Al vigilar los vehículos que entran o franquean una intersección, tenemos que prestar especial atención a los vehículos que parece que se acercan sin moderar su velocidad y estar atento a los vehículos que están esperando en medio de un cruce para poder girar pasando entre el tráfico.
En este punto es importante observar a los peatones, que probablemente conocen peor las secuencias de los semáforos y que puede que reaccionen inesperadamente ante cambios en el semáforo destinado al tráfico.
Anticipar también significa tener en cuenta el pavimento de la vía para descubrir situaciones de posible riesgo como las zonas en las que paran los autobuses con frecuencia y que como consecuencia de ello haya restos de aceite en la vía o ranuras profundas en el pavimento debido al peso de los vehículos.
Debemos tener siempre en cuenta las vías por las que transitamos y que necesitan ser reparadas, con baches y superficie irregular, mal reparadas, con asfalto liso; con marcas deterioradas o en las que se haya usado pintura brillante inadecuada.
Las glorietas que usan muchos vehículos pesados, especialmente cuando están cerca de una estación de servicio, requieren especial atención porque puede haberse derramado gasoil y si lo pisamos es fácil perder el control, pero si nos anticipamos se puede salir airoso de la situación.
En resumen, la anticipación tiene tanto que ver con la actitud de cabeza, casi como una filosofía, como con controlar una moto y tenemos que entender que en este apartado, el de la anticipación, nos dará una base sólida para la habilidad y conocimientos esenciales de anticipación que se pueden desarrollar con la experiencia.
Numerosas investigaciones y estudios de accidentes muestran que por lo general los primeros dieciocho meses después de que un motorista haya obtenido el permiso A son el período en el que resultamos más vulnerables.
Si en ese tiempo adquirimos bien estos conocimientos, se reducirá nuestra vulnerabilidad y tendremos una mejor oportunidad para madurar como motoristas sin sufrir daños personales ni estropear la moto.
A medida que adquiramos esa experiencia, deberíamos detectar numerosos riesgos potenciales como en un cruce con mucho tráfico donde tanto vehículos como peatones están regulados por semáforos, recordando con detalle el tipo y número de vehículos que esperaban en la intersección para girar a la izquierda y si había peatones que esperaban para cruzar o estaban cruzando. |
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